martes, 8 de septiembre de 2015

EL PODER EN LA PROFECIA



Ezequiel 37:9.......Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.

Si Dios te ordena algo, simplemente hazlo. "En la obediencia hay bendición". El Señor Dio una orden a Ezequiel y él obedeció. Si Dios te dice profetiza, ¡profetiza!

Si solo al "creer" en Dios obtenemos un "gran poder" capaz de trasladar montes, ahora ¿qué tal al profetizar sobre un asunto, sobre una persona o sobre un lugar del cual sea el mismo Dios que te diga "profetiza"? ¿No será mayor acaso la gloria de Dios?

El declarar algo creyendo es distinto a que Dios te diga "repite lo que te he dicho" porque en el primer caso es la intención de tu corazón y en el segundo la intención de Dios.

Algunos confunden estas dos grandes verdades pero nota que Jesús dijo: lo que tú pidieres creyendo, lo recibirás. Y luego compara con lo que dijo a Ezequiel: "profetiza hijo de hombre y di al espíritu".

Dios puede transformar cualquier situación. El creador de los cielos y la tierra, utilizó a Moisés, el cual abrió el Mar Rojo; utilizó a Elías, haciendo descender fuego del cielo, y a Eliseo resucitando un muerto. El mismo Dios en persona  puede hacer muchas cosas más sin nuestra ayuda, pero Él quiere que profeticemos. !Hijo de hombre, profetiza!

El Señor puede ordenar y en un segundo traer bendición para tu hogar, tus finanzas, tu salud o la de los tuyos, pero Él quiere utilizarte a ti como hizo con el profeta Ezequiel...."Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso (Ezequiel 37).

La profecía es un regalo de Dios para los hombres que creen en Él. "Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis".... 1 Corintios 14, Efesios 4:11.

Comienza desde este momento y haz declaraciones en el nombre de Cristo sobre la salud de las personas enfermas; profetiza sobre tus hijos para bien, sobre tu hogar, sobre tu economía, sobre situaciones que parecen imposibles, declara lo contrario, declara vida donde parece que hay muerte.

Oración 
Declaro, en el nombre de Jesucristo, que el Espíritu de Dios está sobré ti, y que en ti hay paz. Declaro sanidad en tu cuerpo, declaro hambre de Dios en tu corazón, un deseo de saber más de Dios, y un gran deseo de reunirte con otros cristianos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

EL PODER DE CREER



Marcos 11:23.......Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte:  Quítate y échate en el mar,  y no dudare en su corazón,  sino creyere que será hecho lo que dice,  lo que diga le será hecho.

Creer en Dios es más que una tradición. Cuando niños, fuimos influenciados por una "creencia" religiosa, la de nuestros padres o la de los abuelos; recitábamos un credo. Al ir creciendo, en la mayoría de los casos, muchos de nosotros dejamos de practicar la religión y la creencia perdió fuerza.

De muchas formas y por medio de múltiples personas y situaciones, el creador de los cielos y de la tierra se nos ha mostrado. Nos fue revelado cuando el hogar de nuestro mejor amigo fue restaurado. Creemos que por medio del hijo de Dios, Jesús, esto fue posible.

Cundo una voz nos advirtió del peligro que corrían nuestras hijas de ser arrolladas por un camión y ellas obedecieron y se salvaron, lo atribuimos al creador de los cielos y de la tierra a Dios.

No dudar en el corazón de su existencia, no dudar en que se hizo hombre y se entregó por nosotros para el perdón de todos nuestros pecados es el mayor conocimiento que un ser humano puede tener.

Si crees que "eres hijo", entonces tienes las mismas facultades del padre. Él construye con palabras, entonces nosotros también podemos hacerlo.

Hay un gran poder en ti cuando crees de todo corazón en Dios y todo cuando digas creyendo lo recibirás.
Esta es una razón para cuidar todo lo que salga de tu corazón a través de tu boca.

En cierta ocasión, enfermó la hija de un miembro principal de la sinagoga judía, y pidió a Jesús que la sanara. Camino hacia el hogar de este hombre llamado Jairo, la niña murió. Su padre se angustió pensando que era en vano que Jesús fuera hasta su casa. "Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente" (Marcos 5:36)

Al llegar a la casa de Jairo, Jesús tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. "Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente…

El poder de creer que para Dios no hay nada imposible actúa en Jairo y El Señor le concedió el milagro: "resucitó a la niña".

Hoy puedes recibir un milagro en tu hogar, en tu salud, en tus finanzas, si tan solo te atreves a creer.

Oración.
Señor Jesús, te ruego que me ayudes. Quita de mi toda incredulidad. Deseo creer en tus promesas, deseo confesarlas y recibirlas. Ruego aumentes mi fe de modo que, al ponerla en práctica, pueda ser de bendición para los que me rodean y que ellos se vuelvan a ti y salgan del pecado. Amen.

sábado, 5 de septiembre de 2015

TESTIGOS DE DIOS



Isaias 43:10...... Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.
 Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve.

Dios el supremo ser, el incomparable, el todopoderoso, el eterno, el que, si necesitara algo, no nos lo pediría a nosotros (pues Él lo tiene Todo), el que dispone de un número infinito de ángeles como su ejército,  el que tiene a todo el firmamento como testigo que pruebe quién es Él, desea que  nosotros seamos sus  testigos.

Él quiere que nosotros primero que todo le conozcamos íntimamente.  Una cosa es conocer a alguien por su nombre y apellido otra que le conozcas en persona y otra en lo más íntimo. 

Es posible que usted tenga amigos íntimos, o que sus familiares sean muy íntimos con usted, al punto de conocer sus secretos, sus costumbres, sus defectos, aún sus virtudes y usted no crea en ellos. Si usted es casado o casada, esa persona sería el más íntimo suyo y es posible que usted no le crea ni le entienda.

Dios no solamente quiere que le conozcamos, que creamos en Él. Él quiere también que le entendamos.
"Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová. (Jeremías 9:23..23)

Después que estemos seguros de conocerlo y entenderlo, el paso que sigue es aceptar ser  "siervo" (uno que le sirve), que mostremos su misericordia, restaurando vidas, y hogares y que, con grandes señales, seamos testigos de su grandeza y poder.

Que enseñemos a otros que sólo en Él hay salvación por medio de Cristo..."Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.

 ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.

 No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno. (Isaías 44:6-8)

Dios quiere que seamos sus testigos pero primero tenemos que conocerlo nosotros porque ¿cómo vamos a testificar de Él, si nosotros mismos no le conocemos y le entendemos.

Oración 
Gracias, Señor, por escogerme como tu siervo. Creo que solo tú eres Dios y que en ningún otro hay salvación. Declaro, en el nombre de Jesús, que seré tu testigo y que anunciaré a otros acerca de tu gracia y misericordia.


viernes, 4 de septiembre de 2015

LA CARCEL


Salmo 142:7..... Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.

Cuando alguien comete un delito y es detenido, toda su estancia en la cárcel será un martirio, donde, en ocasiones, a pesar de que surgen arrepentimientos sobre el delito que hizo, por la torpeza, no se puede ser libre; hay que pagar por el delito.

El problema surge cuando tú no has cometido ningún delito y un juez o jurado te condena a prisión por algo que no has hecho. Cada hora entre rejas, cada día, cada semana y cada año es un infierno, pues ni siquiera puedes arrepentirte de algo, al no existir nada de qué arrepentirse.

El hábitat del hombre, o de cualquier animal, no es el encierro. En el plan divino nunca estuvo tener a un fiero León o un manso pájaro tras las rejas. El propósito divino ha sido el que seamos libres y Jesús vino a  darnos esa libertad. 

A causa de la calumnia, o de nuestros pecados, se puede estar preso en una cárcel física o en una Espiritual. Cuando no perdonamos a las personas, nuestra alma queda atrapada como en una  cárcel.

Un viejo canto dice "Mi alma está en prisión y no puede sentirte ni oír tu voz.  Mi alma está en prisión Y de esta celda no puede huir sin ti, mi Señor Jesús. La puerta se cerró y tú eres la llave que puede abrir". 

Una de las soluciones para escapar de la cárcel, si ya caímos en ella, es la oración de arrepentimiento, perdonando.

Jesús, estando en la cruz, dijo "Padre perdónalos pues saben  lo que hacen"...Si Jesús nos perdonó es nuestra obligación perdonar a quien nos hizo daño.

"Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. (Mateo 5:14-15)

Al perdonar, saldremos de la cárcel espiritual y podremos decir como el salmista: "Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se rompió el lazo, y escapamos nosotros.  Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra. (Salmo 124:7)

Oración
Señor, en este día, decido perdonar a todo aquel que me ha calumniado, que me ha hecho daño. Quiero ser libre, quiero que mi alma, como un ave, pueda volar hacia tu presencia. Ruego, en el nombre de Jesús, que me ayudes y me des la fortaleza para este paso.

jueves, 3 de septiembre de 2015

EL DESCRÉDITO



Junto con la calumnia está el descrédito. Desacreditar significa disminuir o quitar el crédito, opinión o reputación de las personas, el valor o estimación de las cosas.

¿Le ha ocurrido alguna vez que usted se esfuerza en algo, tal vez en ser un buen trabajador, estudiante o ama de casa y de repente, esto se derrumba porque alguien desacredita o desmerita lo que usted hace? ¿Cómo se ha sentido?  Es posible que se haya resentido, deprimido, o que se haya sentido sin motivación para continuar.

El descrédito es otra de las armas mortales utilizadas por el diablo para destruir al ser humano. Jesús, nuestro Señor, padeció el descrédito siendo Rey. Siendo Dios, no fue reconocido, fue rechazado y aún en estos tiempos, hay quienes no le valoraran. 

No le conceden el crédito de su obra en la cruz, prefieren pasear un muñeco que no ve ni habla ni siente, antes que postrarse ante el invisible que ve, que escucha y que siente, y que les bendice.

“A los suyo vino y lo rechazaron...” (Juan 1:11)

Siendo el creador del universo, no tenía necesidad de dejar su forma para tomar la de un ser humano, y siendo el Rey supremo, no tenía necesidad de dejar su trono para ser siervo, y sin haber cometido pecado, no tenía por qué cargar con los nuestros. A pesar de todo ello, no fue reconocido, fue desacreditado.

Jesús nos entiende cuando, a pesar de hacer lo correcto, nuestros seres amados nos desprecian; tal fue su caso.

Los hijos pueden desacreditar a sus padres, pues cada uno de ellos son su carta de presentación. Cuando las persona los ven haciendo lo incorrecto, en derrota, o en pecado, esto habla mal es de los padres y no de ellos.

Si una persona se hace llamar hijo de Dios, pastor maestro, profeta etc. y su testimonio es incorrecto, desacredita al Señor. Nadie creerá en Dios, lo desacredita. 

La Murmuración: significa: Difamar, Desacreditar a alguien propagando cosas sobre su buena fama. Poner una cosa en bajo concepto. "Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley." Santiago 4:11

Pablo declara en Romanos 14:4, ¿tú quien eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.

Si meditamos en todo esto, nos será mucho más fácil entender que estamos en pecado delante de nuestro Señor Jesucristo, cada vez que abrimos nuestra boca para desacreditar a nuestros hermanos, es decir, a sus siervos.

Oración
Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios. No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, a hacer obras impías con los que hacen iniquidad; y no coma yo de sus deleites.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La calumnia, su castigo.


Mateo 12:36....."Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. 

Jesús fue calumniado al decir que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. (Marco 3:22)

En esa ocasión Jesús dijo:  "De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean;  pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.  Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo. (Marcos 3:28-29)

Los calumniadores no se saldrán con la suya. Quizá por un tiempo parecerá como si nada les va a pasar. Pero a los ojos de Dios, su castigo es inminente. Por eso el salmista dice: Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado. (Salmo 119:78)

Cuidado con calumniar. Salmo 119:29 dice: "Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; sean cubiertos de confusión como con manto".

Las consecuencias por calumniar pueden ser muy funestas. Es Dios quien se encargará de administrar justicia.

Con lágrimas en los ojos, el profeta Jeremías lamenta este hecho. Note lo que dice Jeremías 9: 3.."Hicieron que su lengua lanzara mentira como un arco, y no se fortalecieron para la verdad en la tierra; porque de mal en mal procedieron, y me han desconocido, dice Jehová". 

Verso 8: "Saeta afilada es la lengua de ellos; engaño habla; con su boca dice paz a su amigo, y dentro de sí pone sus asechanzas. ¿No los he de castigar por estas cosas? Dice Jehová. De tal nación, ¿no se vengará mi alma?"

La calumnia hace perder la veracidad y la confianza en una persona. La Biblia dice que cuando Jesús resucito mintieron aún más  "diciendo que su cuerpo fue robado por sus seguidores intentando hacer vana su resurrección"

La calumnia es muy grave....ya que combina la violación de varios mandamientos de Dios.  Entre ellos se cuenta "No hablarás contra tu prójimo falso testimonio". (Éxodo 20:16),  "No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso" (Éxodo 23:1)

La calumnia hiere al prójimo en lo más delicado: su reputación. Si a un hombre le roban su celular, puede enojarse o entristecerse, pero normalmente, al cabo del tiempo, quizá, compre otro. Pero si lo perdido es su buen nombre, lo privamos de algo que no podrá comprar con dinero. 

Oración
Señor, te ruego, en el nombre de tu hijo Jesús, que me perdones si neciamente he hablado mal contra ti o contra mi prójimo. Hoy propongo no hablar mal de nadie, no calumniar a ninguna persona y no aceptar ningún pensamiento ni palabra en su contra.

martes, 1 de septiembre de 2015

La calumnia, su efecto.



Lucas 23:1....Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey.

A pesar de que el predicador trate de describir qué se siente ser calumniado, sólo el que lo ha vivido comprenderá, al ciento por ciento, el alcance de ella. Éste sentirá, entre otras cosas, angustia, desespero rabia, impotencia,  temor, etc....El sentimiento que le queda a un ser humano después de la calumnia es terrible. No deja de preguntarse “¿qué pensaran mis padres? ¿Qué pensaran mis amigos, mis compañeros? ¿Creerán tal cosa de mí?

La calumnia consiste en acusar falsamente a una persona de un hecho que la ley califique como delito, a sabiendas de que éste no existe o de que el acusado no es el que lo cometió. 

La calumnia es quizás una de las armas más mortales que tiene el diablo para destruir a un ser humano. Una vez que ha sido  lanzada, es como una granada de fragmentación; aunque no le mate, dejará  marcas imborrables como prueba del fuego y de la explosión.

Por la calumnia se destruyen matrimonios. Solamente por la sospecha se destruye el corazón de ambos, el del acusado y el de su pareja. Nunca más funcionarán bien. A pesar de que se demuestre lo contrario, ya la duda entró como puñal y partió el corazón. 

Cuando usted es calumniado, aunque más adelante se reconozca que usted es inocente, ya hay un daño ocasionado. Siempre habrá alguien que piense mal de usted.

Por la calumnia se terminan relaciones de todo tipo: comerciales, laborales, diplomáticas etc. Por la calumnia hay miles de presos en las cárceles en todo el mundo.

Por la calumnia crucificaron a mi Cristo. "Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación”. Con ello querían dar a entender que Jesús dañaba con malas doctrinas o ejemplos las costumbres, la fe, del pueblo, de la nación y perturbaba el orden o estado de las cosas.

Siendo que el vino a darnos salvación, liberación del pecado, sanidad, vida eterna, paz, lo acusaron de lo contrario.

Jesús fue calumniado de no pagar impuestos y alborotar al pueblo, esto es, de rebelión. Todo esto era falso. Él no vino a pervertir sino a enderezar lo torcido. Jesús pagó sus impuestos. Recuerda que fue él quien dijo: “al Cesar lo que es del Cesar…” 

La calumnia contra alguien demuestra odio. Si alguien te habla mal de tu ser querido sin ser cierto, esa persona te envidia, te odia y se trata de una calumnia, pues está dañando tu corazón cual puñalada....

Oración
Padre que estás en los cielos, te ruego, en el nombre de Jesús, guárdame de la calumnia y sus efectos mortales. Guarda mi corazón de resentimientos, si esto llegare a ocurrir. Libra mi boca del falso testimonio, que no sea yo el causante de tal mal en mi prójimo.