sábado, 6 de febrero de 2016

Promesa día 37 Él me hará heredero suyo


Efesios 3:6........Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio…

La expresión gentil que aparece en la Biblia viene de la palabra hebrea Goy, la cual significa pagano, extraño a Dios, sin pacto, sin promesa, contrario a Dios. 1 a los Corintios 12:2 dice: “Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.” 

Dice claramente “erais”, en tiempo  pasado. Por lo tanto, todo aquel que reconoce a Jesús como su Mesías y Señor, nace de nuevo y es un hijo de Dios, ya no es más un gentil porque entra a formar parte de la familia de Dios. Ahora Dios es su Padre y así puede disfrutar de los pactos y las promesas dadas por Él a sus hijos.

El Señor Jesús, hablando de la persona rebelde, contraria y extraña a Dios, lo llama gentil.  Mateo 18:17 dice así: “Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.” 

En Mateo 6:7 dice: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.” El llamado es a no orar como los gentiles porque ahora eres hijo de Dios y estamos en una condición espiritual diferente. 

Siempre la expresión gentil, por estar relacionada con el área espiritual, posee una connotación de pagano o idólatra y eso es evidente en la enseñanza de Pablo a los corintios. En 1 a los Corintios 10:20 expresa:  “Antes digo que lo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios;  y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.” 

Por lo tanto, ser gentil significa no conocer a Dios. 1 a los Tesalonicenses 4:5 dice: “No en pasión de concupiscencia, como gentiles que no conocen a Dios.” 

En Mateo 6:32 se lee: “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.”

No diga nunca más “soy gentil”, pues lo que está diciendo no es correcto. Usted tiene muchas promesas de parte de Dios. Si usted aún no tiene un pacto con Dios, en este instante podría convertirse en un heredero de todas sus promesas, arrepintiéndose de todos sus pecados y aceptando a Jesús como su único salvador y Señor.

Declaración 
Declaro que soy un hijo de Dios. Hoy me arrepiento de todos mis pecados. Acepto a Jesús como mi único y suficiente salvador. Creo que por medio de Él soy heredero de todas las promesas y los pactos de Dios para  sus hijos

viernes, 5 de febrero de 2016

Promesa día 36 Vida presente y futura.


 
Timoteo 4:8.......La  piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

La promesa de la vida presente es aquella que involucra la paz, la sanidad de nuestro cuerpo, el que nunca falte el alimento en nuestro hogar y, sobre todo, la presencia del Espíritu de Dios en nuestras vidas.

Y la promesa de la vida venidera se refiere a la era futura, a la eternidad, como en 2 Pedro 1:10-11; 2 Timoteo 2:12; Apocalipsis 2:7, 17; 21:6-7, y otros más, donde las escrituras nos enseñan que viviremos eternamente con Cristo y no solamente esto, también reinaremos con Él.

Estas promesas están ligadas al ejercicio de la piedad por parte nuestra. Ejercitando constantemente la piedad seremos cada vez más semejantes a Dios hasta el punto de tomar posesión de las promesas de Dios. Mateo 6:33 dice: "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."

La piedad es una acción que practicó nuestro Señor Jesucristo cuando vino al mundo. Él se apiadó de los ciegos, devolviéndoles la vista; de los leprosos, sanándoles su piel; libertó a los cautivos por el diablo y así sucesivamente; libró a muchas personas de sus enfermedades.

A diferencia de los dones que Dios regala, la piedad hacia el prójimo, el perdón, y la misericordia se practican, se ejecutan, es una acción que debemos poner en práctica aunque no queramos.

Es la devoción a Dios cumpliendo todos sus mandatos, especialmente los mandatos que Dios transfirió al mundo a través de Cristo. Otro significado de la palabra “Piedad” es el énfasis de la cristiandad hacia la vida práctica. "La doctrina que es conforme a la piedad." (Véase 1 Ti. 3:16). 

O sea, que la piedad es la doctrina cristiana puesta en acción, vivida, y practicada. 1 Timoteo 3:16. Dice :      "E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.”

En otras palabras, la “Piedad” es no sólo estudiar el evangelio de Cristo, sino también vivir o practicar el evangelio del Reino de Dios.

 Declaración 
Declaro que me ejercitaré para la piedad, me esforzaré, lucharé contra la indiferencia, la indolencia, la intolerancia. Pondré en práctica lo enseñado por mi Señor Jesús, el cual me amó, y me perdonó, siendo yo su enemigo

jueves, 4 de febrero de 2016

Promesa día 35 Lo que pidas creyendo recibiréis.



Lucas 11:9-10.......Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Dios promete darnos todo aquello que le pidamos que sea correcto y que, además de ser correcto, no nos cause un daño al recibirlo. Dios promete abrir puertas que en el pasado estuvieron cerradas para nosotros.

Cuando en su palabra dice “pedid,  buscad y llamad”, Él nos está enseñando cómo obtener, por medio de la oración, una de sus promesas. En este caso particular, la promesa del Espíritu Santo.

Al leer Lucas 11:1-10 usted encuentra a los discípulos diciéndole a Jesús enséñanos a orar. Al leer usted los evangelios notará que Jesús siempre está orando. Él les enseñó a ellos como hacer para que las promesas del padre se activen en sus vidas.

En el verso 11:2 dice: "Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra".

Nosotros deberíamos ser unos "buscadores de promesas de Dios",  lo cual es hacer su perfecta voluntad y no vivir por nuestro propio deseo de obtener lo que no nos conviene. Nuestros deseos deben estar alineados con las promesas de Dios.

En Lucas 11 usted encuentra un ejemplo. Ya el padre había prometido, siglos atrás, que un día Él derramaría de su Espíritu sobre todo ser humano. Joel 2:28. dice: "Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne."

Y la enseñanza de Jesús fue: "Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá."

Mateo 21:21 dice "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis."

Declaración
De mañana oirás mi voz. A ti clamaré al medio día, al atardecer y al anochecer. De continuo escucharás mi alabanza y mi oración. En tus promesas estará confiada mi alma, pues sé que ninguna de ellas dejara de cumplirse. 



miércoles, 3 de febrero de 2016

Promesa día 34 Él nos dará largura de años


Proverbios 3:1.......Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida  y paz te aumentarán.

Los científicos, y los brujos, a solicitud de reyes, gobernantes y artistas famosos han tratado de encontrar el secreto de la largura de años y de le eterna juventud, y han menospreciado un libro que contiene tal secreto, la Biblia, la palabra de Dios.

Dice el Señor, "no te olvides de mi ley."  Ignorar una ley humana no te hace libre de una infracción en el caso de cometerla por ignorancia; tampoco el desobedecer una ley de física te salvara en caso de ir en contra de ella.

"Tu corazón guarde mis mandamientos" aquí equivale es a "aprenderlos de memoria." como cuando aprendiste a sumar "dos más dos son cuatro"     ¿Quién no sabe eso?

¿Quién no sabe que la paga del pecado es la muerte eterna, y el guardar la palabra de Dios y ponerla por obra es vida eterna y salud para nuestro cuerpo?

Quien aún no los sabe, hoy lo sabrá: "Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

La palabra griega para honor, significa venerar, apreciar, y valorar. Honor es darles respeto, no solo por mérito sino también por un mandamiento de Dios.

Dios nos exhorta a honrar al padre y a la madre. Él valora el honrar a los padres, lo suficiente como para incluirlo dentro de los 10 Mandamientos.(Éxodo 20:12) 

En los días del Antiguo Testamento, el hablar mal de los padres de uno o rebelarse contra sus instrucciones, resultaba en la pena capital (Éxodo 21:15-17; Mateo 15:14).

Recuerde, el cumplimiento de una promesa de Dios implica el cumplimiento, por parte nuestra, de algo que debemos nosotros realizar primero. En este caso, no olvidar la ley de Dios y honrar a nuestros padres nos corresponde a nosotros....

Declaración 
Estudiaré la palabra de Dios, la guardaré en mi corazón,  la pondré por obra, y honraré a mi padre y a mi madre porque Dios me lo ordena hoy y obtendré largura de años, salud  y paz en mi ser.



martes, 2 de febrero de 2016

Promesa día 33 El sanará nuestra tierra



2 Crónicas 7:14.........Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos entonces yo oiré desde los cielos y perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.

La  tierra, nuestro planeta, está enferma, dice el Señor, y la causa es el pecado que sobre ella se practica Dice el libro de levíticos 18:20:  "no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.

"Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová. No te echarás con varón como con mujer; es abominación. Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.

En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores.”

La enfermedad de la tierra ya usted la conoce. En los noticieros constantemente la mencionan: "Uno de los síntomas más fuertes que está sufriendo la tierra ahora es que la temperatura global de la superficie subió a los 0,8 grados centígrados, por eso las últimas décadas han sido más calientes que en los anteriores  años. La tierra está muy enferma a causa del pecado.

Dios promete sanar nuestra tierra, pero hay unas condiciones para nosotros los seres humanos que son: humillarnos delante de Él, orar, buscar su rostro, arrepentirnos del pecado, volvernos al Padre por medio de Cristo Jesús.
 
Y no sólo el pecado común, también el abandono del templo de Dios, su casa, trae consecuencias sobre el medio ambiente 

El Señor dice " Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos.  Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos." (Hageo 1:11)

Declaración
Padre, te ruego, en el nombre de Jesús tu hijo, que perdones  los pecados de mi pueblo, de mis familiares y los míos, pues te hemos ofendido grandemente. Ruego nos perdones por abandonar tu templo y no tenerlo en cuenta. Declaro que buscaré tu presencia en mi vida

Promesa día 32 El nos librará de la muerte



Apocalipsis 21:4.......Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

El pecado ha sido el causante de nuestro llanto y de nuestro dolor. La muerte física es un resultado también del pecado. Dice la escritura: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 6:23.

La palabra de Dios nos enseña que la muerte física de una persona puede ser el paso a la vida eterna, lo cual es vivir con Dios nuestro creador eternamente. Esto se cumplirá si estando vivos nos arrepentimos de todos nuestros pecados y aceptamos a Jesús como nuestro salvador.

La muerte física también podría ser el paso a la muerte eterna, lo cual significa estar separados de nuestro creador y de su hijo Jesús eternamente. Nuestro ser espiritual es inmortal. El concepto muerte eterna en la Biblia se refiere a la separación eterna del creador.

El Señor promete librarnos de la muerte eterna. Ya sabemos que la condición para que esta promesa se cumpla es el arrepentimiento en vida. No existe rezo, ni ninguna clase de ofrenda o pagos que se puedan realizar para cambiar esta condición después de la muerte física.

Juan 5:28-29, "No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación".

Él ha prometido el fin de la muerte, la aflicción y el dolor. Está en la Biblia, Apocalipsis 21:4, "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."

El pecado separa al hombre de Dios (Romanos 3:23). Pero Dios promete "vida eterna en Cristo Jesús" (Romanos 6:23). Arrepentirse es cambiar de dirección y tomar por el verdadero camino, que es Cristo.


Declaración
Hoy me arrepiento de haber ofendido a Dios, mi creador, con mis actuaciones pecaminosas. Declaro que no continuaré en el pecado, abandonaré toda relación incorrecta y seré obediente a la palabra de Dios. Declaro que Jesús es mi Señor y salvador

lunes, 1 de febrero de 2016

Promesa día 32 El nos librará de la muerte



Apocalipsis 21:4.......Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

El pecado ha sido el causante de nuestro llanto y de nuestro dolor. La muerte física es un resultado también del pecado. Dice la escritura: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 6:23.

La palabra de Dios nos enseña que la muerte física de una persona puede ser el paso a la vida eterna, lo cual es vivir con Dios nuestro creador eternamente. Esto se cumplirá si estando vivos nos arrepentimos de todos nuestros pecados y aceptamos a Jesús como nuestro salvador.

La muerte física también podría ser el paso a la muerte eterna, lo cual significa estar separados de nuestro creador y de su hijo Jesús eternamente. Nuestro ser espiritual es inmortal. El concepto muerte eterna en la Biblia se refiere a la separación eterna del creador.

El Señor promete librarnos de la muerte eterna. Ya sabemos que la condición para que esta promesa se cumpla es el arrepentimiento en vida. No existe rezo, ni ninguna clase de ofrenda o pagos que se puedan realizar para cambiar esta condición después de la muerte física.

Juan 5:28-29, "No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación".

Él ha prometido el fin de la muerte, la aflicción y el dolor. Está en la Biblia, Apocalipsis 21:4, "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."

El pecado separa al hombre de Dios (Romanos 3:23). Pero Dios promete "vida eterna en Cristo Jesús" (Romanos 6:23). Arrepentirse es cambiar de dirección y tomar por el verdadero camino, que es Cristo.


Declaración
Hoy me arrepiento de haber ofendido a Dios, mi creador, con mis actuaciones pecaminosas. Declaro que no continuaré en el pecado, abandonaré toda relación incorrecta y seré obediente a la palabra de Dios. Declaro que Jesús es mi Señor y salvador