viernes, 30 de junio de 2017

Lo que cuesta seguir y servir a Cristo.



Lucas 14: 25....... Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.

Uno de los significados de la palabra griega de donde se traduce “aborrecer” es “amar menos.” Esto es muy importante porque nos clarifica lo que el Señor pide de nosotros. Él no nos pide que odiemos a nuestra familia, sino que los amemos, pero que nuestro amor hacia Él sea mayor. En otras palabras, por encima de padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta nuestra propia vida, debemos amar al Señor, de lo contrario no se puede ser su discípulo.

Dice el verso 27: “Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.  Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?  No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.”   

“¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?    Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.”

“Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.”

El Padre, por servirnos, por ayudarnos, pagó un gran precio: entregó a su único hijo.

Jesús, el hijo, por servirnos, por ayudarnos, entregó su propia vida, pagó con su carne, con su sangre; él no cobró; él se dio. ¿Qué estás dispuesto a pagar tú por servir a otros?

¿Parte de tu tiempo? ¿Tu comodidad? ¿Tu tiempo de descanso, tal vez? Ten en cuenta que siempre que le sirvas a alguien, es como si le sirvieras al Señor.

En Mateo 25: 39 dice "¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."

Tenemos que seguir el ejemplo de Jesús.

Juan 13:14-17 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis

Declaración

Padre, te amo más que a mi propia vida. Tú  estás por encima de cualquier otra persona, negocio, empleo, actividad secular que yo pueda realizar. Estoy dispuesto en el nombre de Jesucristo en pagar un precio por servirte...

 

jueves, 29 de junio de 2017

El Espíritu Santo y el vino nuevo



Juan 2:1… Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea;  y estaba allí la madre de Jesús…Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos…Y faltando el vino,  la madre de Jesús le dijo:  No tienen vino.

El vino tipifica, mis hermanos,  el Gozo que produce la presencia del Espíritu Santo… note que dice                       
"Y faltando el vino,  la madre de Jesús le dijo:  No tienen vino"

Si no eres creyente, si no hay una buena relación con Dios, es  imposible tener un verdadero gozo, y que estés en una reunión donde no haya licor, drogas  u otra sustancia que te alegren el alma... Hay un vacío en el ser humano que necesita ser llenado, u ocupado por algo: puede ser el trabajo, la diversión, el sexo desordenado. Algo tiene que mantener ocupada el alma, la mente del hombre.

 Hoy descubrirás por qué nada te satisface; porque necesitas "un vino nuevo." Necesitas al Espíritu Santo de Dios en tu vida.

Si dices ser "creyente" y no tienes gozo, te falta una buena relación con el Espíritu  Santo, el cual da un fruto que se llama gozo.

Este vino que repartieron de último en la boda, no fue producto de la vid; fue un milagro, un "vino" completamente nuevo y abundante. El "mejor vino que ser humano" ha probado" y tipificaba el milagro que ocurriría  en el corazón de las personas que recibieran a Cristo como su salvador. Estas serían llenas del Espíritu Santo de Dios..

También tipifica este milagro la abundancia. Donde no había, hubo. Observe, Maria dijo "no tienen" y Jesús dijo (Juan 2:7) :   Llenad estas tinajas de agua.  Y las llenaron hasta arriba.

Eran en total seis tinajas en cada una de las cuales cabían aproximadamente tres  cántaros y por mucho que bebieren, siempre sobraría  abundante vino (eran 720 litros). Nuestro Dios es un Dios de  abundancia.

Dios el padre nos quiere dar, por medio de Jesús, no solamente el gozo de la salvación, sino también la abundancia en lo material.

Dice la escritura: en Mateo 9:16.....Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo;  porque tal remiendo tira del vestido,  y se hace peor la rotura........Ni echan vino nuevo en odres viejos;  de otra manera los odres se rompen,  y el vino se derrama,  y los odres se pierden;  pero echan el vino nuevo en odres nuevos,  y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Si nuestro corazón no está dispuesto para Dios, si está endurecido por el pecado, el desacuerdo, la rebelión,  será como estos odres viejos que no pueden recibir lo nuevo de DIOS porque no lo pueden entender, no lo pueden soportar. Debemos estar preparados para recibir al Espíritu Santo de Dios

Declaración 

Padre dos milagros te pido hoy el primero cambia mi corazón pecaminoso, hazme un odre nuevo, el segundo dame de beber de ese "vino nuevo".... Tu Santo Espíritu, que el gozo sea en mi vida permanentemente, te lo ruego en el nombre de Jesús tu amado hijo

martes, 27 de junio de 2017

Protege tus sueños cuando son de Dios.

Protege tus sueños cuando son de Dios.

 Génesis 2:21.......Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.    22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre

Adán no tenía compañía, pues no existía. Fue necesario que Dios lo pusiera a soñar.

Cada uno de nosotros tenemos sueños, anhelos, ilusiones, aspiraciones, como usted le quiera llamar. Algunos de estos sueños se cumplen; otros nunca se realizan. La principal causa que algunos no se cumplan es que los tenemos sin Dios. Pero a partir de hoy, no será así. Depositaremos nuestros sueños en Él.

Dios revela su voluntad a través de su palabra, ideas, visiones, o sueños. Para escuchar, no sólo necesitamos los oídos físicos sino los espirituales.

Pero ¿se ha preguntado usted cuál es el sueño más deseado por Dios?

El primero en soñar fue Dios. Él, al comienzo, estaba solo y soñó con tener una familia. En su mente nos dibujó y con sus labios lo expresó. Hoy, tú eres el cumplimiento de ese sueño.

Adán, también, en un tiempo, estuvo solo y dice la escritura que Dios lo hizo caer en un profundo sueño y de su costado extrajo su sueño: la mujer.

Abraham no tenía descendientes. Para Dios darle un sueño, una visión, le habla y le dice: “mira las estrellas; así serán tus descendientes.”

Para tener tú lo que tanto anhelas, debes tener una idea, una referencia de tu sueño. Para ello, debes escuchar la voz de Dios audible o escrita o familiarizarte con Él leyendo, orando, pasando tiempo en su presencia.

Las circunstancias del sueño de Abraham fueron distintas, pues él tenia esposa y familiares,  y amigos a su alrededor que podrían abortar su sueño, por lo cual fue necesario cuidar su sueño. Las circunstancias que te rodean pueden ahogar tu sueño, a pesar de haber escuchado a Dios.

Abraham le creyó más a su esposa y tuvo, primeramente, familia con la criada. Eso retrasó su sueño y ocasionó multitud de problemas.

Abraham  tuvo que dejar por un tiempo sus amistades, sus parientes y hacerle caso al Señor para que su sueño se realizara y  necesitó ser obediente.

Igual hoy, si quieres ver realizado tus sueños, el primer paso es estar seguro que sea puesto por Dios, que sea conforme a su voluntad; el segundo es que lo protejas, porque tratarán de arrebatártelo. Ya Jesús lo dijo en una de sus parábolas. (Mateo 13:19)

Declaración

Señor, hoy deposito mis sueño, mis ilusiones, mis anhelos en tus manos, rogando, en el nombre de Jesucristo, que tu Santo Espíritu me ayude a entender, guardar y poner por obra tu palabra....

Rafael Olaciregui
Centro Cristiano de Colombia
http://centrocristianodecolombia.org

domingo, 25 de junio de 2017

Restituyendo, restaurando, sanando con su palabra



Hageo 1:8........Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y, seré glorificado, ha dicho Jehová.

En sueño veía, en medio de una reunión de creyentes, a un hombre de aspecto común; su rasgo era de una persona maltratada, “golpeada” por la vida; no se veía bien, trajinado, diría yo, como anduvimos todos en algún tiempo cuando andábamos sin Cristo.

Al preguntarle quién era él, me dijo: “soy un rey.” Todos los creyentes se sorprendieron; me decían: “¿cómo así?” No supe qué responder ante la insistencia de quien me preguntaba. Alguien cuyo rostro no pude ver dijo: “si él es rey, que traiga madera para que edifique su templo.”

El personaje que habló, estoy seguro, fue el Señor Jesús. Al preguntarle qué significaba la madera, me dijo: “la Palabra.” Tú puedes construir un templo, un reino con mi palabra, tu puedes sanar con mi palabra, puedes edificar confesándola. Tu puedes salir de la ruina, de la escasez, del conflicto, de la depresión con mi  palabra. Con ella puedes ser salvo. Y hacer que otros gocen de estos beneficios.

Restituir, restaurar, sanar indican que en el pasado hubo, existió, eras sano.

Tú puedes construir tu vida como el que construye una casa, utilizando madera. En este caso, la palabra de Dios, confesándola, creyendo en lo que confiesas.

O puedes destruir tu vida despreciando su palabra y confesando lo contrario.

Mis hermanos una de las principales causa de nuestros males es vivir lejos de Dios, no escudriñar su palabra en la cual hay sabiduría, abandonar el templo o casa de Dios. No servirle con alegría. Y hablar en forma incorrecta.

 Jesús dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” ( Juan 6:35).                                                                                                                                       

He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír (Isaías 59:1)

Declaración.

Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Propongo, en el nombre de Jesucristo, buscar tu presencia Señor cada día y tener en cuenta el lugar el sitio donde me congrego como mi propia casa...

Señales del fin


Mateo 24: 3.......Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?    Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.  Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

 “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.

Mateo 24:13 dice: "Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo."

Las escrituras relatan de señales que anuncian el fin de la presente dispensación, llamada de la "gracia."  La dispensación de la gracia es el tiempo determinado por el Padre desde el momento en que Jesús murió en la cruz, hasta el momento en que regrese por los que creyeron en su sacrificio y se arrepintieron de sus pecados.

La gracia es el favor inmerecido que Dios nos regala o nos otorga sin que tengamos mérito alguno.

La primera señal anunciada es la de falsos Cristos. «Estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras» 2ª Corintios 11:13-15.

En Mateo 24:23-24, Jesús advierte a sus discípulos «si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos».

La segunda señal anunciada es las guerras. Las noticias confirmaban que varias naciones  se encuentran en conflictos y los rumores de otras es que están a punto de ir a la guerra. Si usted piensa que no tiene motivos por los cuales orar, debería ver los noticieros en la franja internacional donde se aprecia lo mencionado.

La tercera señal son las pestes y las enfermedades y el hambre. Como nunca antes, éstas se encuentran en el ambiente y muchas personas perecen por falta de alimentos.

La cuarta señal los terremotos en distintos lugares.

La quinta señal la predicación del evangelio.

Declaración

Gracias, Señor, por un nuevo día y un nuevo año que me das. Son nuevas oportunidades de predicar hoy el evangelio a mis familiares y amigos y conocidos, aún a los que no conozco. ¿Cuándo termina tu Gracia? No lo sé. Las señales están dadas. Ayúdanos a perseverar en Cristo, a abrir hogares de paz, y células de oración donde se establezca tu reino

sábado, 24 de junio de 2017

Saliendo de las iniquidades.


Isaías 59: 1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.  

Iniquidad es el efecto del pecado realizado por nuestros antepasados en nosotros, la conducta repetitiva de pecado, patrón que toma asidero en nuestra forma de ser y pasa de una generación a otra. Va mutando y cada vez se hace peor. Lo que nos impulsa a hacer lo que no queremos hacer, que nos inclinemos o cedamos ante su naturaleza destructora.

 Es como una semilla o un huevo que pasa de una generación a otra, arraigándose hasta que queda como un pecado común escrito en nuestros corazones. Tenemos como ejemplo el alcoholismo, la promiscuidad sexual, la drogadicción, la ruina.

Todos los que tenemos sangre española o africana cargamos con las iniquidades producidas por las muertes en la época de la colonia, las hechicerías y derramamientos de sangre.


Las iniquidades se manifiestan como maldiciones a través de las generaciones. La palabra de Dios dice que ninguna maldición viene sin causa. Todo lo que nos sucede en nuestra vida es producto de una causa, un efecto.

 Muchas veces no sabemos por qué nos suceden las cosas. Estas situaciones pueden ser consecuencias de las iniquidades, que producen  maldiciones. Esa tendencia a mentir constantemente, a la ira y enojo desmedidos, a los pecados sexuales, al robo, a la avaricia, a la altivez, al orgullo, a la idolatría, a la envidia. al no darse a las personas etc. son pecados que van de generación en generación.

En nosotros existe el conflicto de dos simientes: la mala semilla sembrada por el maligno, heredada de nuestros padres, que sujeta la carne; y la divina, que heredamos de Jesús en el momento que lo recibimos como nuestro Salvador, que nos lleva a vivir por el Espíritu.

Estas dos simientes están en continuo conflicto hasta que una de las dos muera. Será la simiente que más alimentemos  la que prevalecerá en nosotros.                                                  

Romanos. 8:13 dice: "Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. ¿Has pensado qué simiente estás alimentando más?                

Tito 2:14 habla de “Jesucristo...Quien se dio a si mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad…”

Declaración

Hoy decido vivir conforme al Espíritu Santo. Creo que Jesús tomó mi lugar en la cruz. Leeré más la palabra de Dios. Asistiré frecuentemente a una iglesia cristiana. Participaré del discipulado. Renuncio, en el nombre de Jesucristo, a toda iniquidad consecuencia de mi vida sin Cristo y por herencia de mis antepasados.

 

viernes, 23 de junio de 2017

El evangelista de Gadara.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        
Marcos 5: 1.......Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.  Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.  Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. 

 
Las escrituras relatan que, cierto día, Jesús visitó con sus discípulos a un pueblo llamado Gadara y que de los sepulcros salió un hombre poseído por muchos demonios, el cual era el terror del pueblo.

Dios hizo al hombre de tal forma que no fuera poseído por ningún espíritu, a no ser por la autorización de la misma persona  o por la entrega que hicieron sus padres sobre  él, cuando fue consagrado a una deidad o llevado donde al brujo, o donde un médium o por invocación de espíritus sobre él.

La desnudez del hombre nos habla de la dignidad, de la honra perdida. El vivir fuera de casa, vagando, significa estar lejos de Dios; y el vivir en un sepulcro es estar muerto espiritualmente.

 
Hagamos varias consideraciones. La primera: Jesús siempre está buscando al hombre “caído”, al que está  en problemas, en necesidad, en cautividad, porque le ama. Nos dicen los evangelios que Jesús recorría ciudades y aldeas, y pueblos por todos lados, iba buscando a la gente en su amor.

La segunda. No hay condición humana, por terrible que parezca, imposible de restaurar, de la cual Jesús no pueda librar. El cambio de vida, la sanidad, la paz, es posible.

La tercera consideración. Cuando se vive sin Dios, el hombre se hace daño así mismo.

Si usted tiene una adición al cigarrillo, al alcohol o a las drogas; si usted ha visitado al brujo, ha practicado brujería, ha leído la tabla ouija, o ha practicado el cuerpo astral, usted, si quiere, hoy puede ser libre de esos espíritus.

La cuarta consideración. La necesidad de un encuentro con Dios. Este hombre cuando se enteró que Jesús estaba en la región, corrió a tener un verdadero encuentro con Él.

Quinta consideración. Cuando el gadareno es libre, lo primero que desea es estar con Jesús y sus discípulos y servirle. (Verso 18-19)  Jesús le dijo: “ve a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.” “Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban, convirtiéndose en el primer evangelista.”

Declaración

Hoy corro hacia Jesús, considerando mi condición (menciónala). Pido perdón por mis pecados. No me conformo con mi situación actual. Sé que Dios puede transformar mi vida. Padre, quiero servirte en el área que tú me coloques. Hoy te consagro  mi vida