martes, 11 de febrero de 2020

YOD



YOD

 Salmos 119:73-80 …….Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.  Los que te temen me verán, y se alegrarán, Porque en tu palabra he esperado. Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me afligiste.  Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.  Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia.
 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado;
Pero yo meditaré en tus mandamientos.Vuélvanse a mí los que te temen
Y conocen tus testimonios. Sea mi corazón íntegro en tus estatutos,
Para que no sea yo avergonzado.

La Yód es la décima letra del alfabeto hebreo. Su tamaño la convierte en la letra más pequeña e indivisible del alfabeto hebreo, a diferencia de las demás letras, que están compuestas de varias partes.La  yod representa la pequeña letra la cual Jesús señaló como una “jota” en Mateo 5:18: “Hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.” en hebreo antiguo significa mano.

El Salmista reconoce que Dios es nuestro Creador, y por eso le pide que le ayude a entender. La referencia de que Dios le formó es una mención deliberada de Génesis 2, la cual dice que Dios ‘formó al hombre del polvo de la tierra’

Dios, como nuestro Hacedor, sabe mejor que nadie lo que nos conviene; 

Salmo 25:3-5 dice:  Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido; serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas.  Encaminame en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día.

Por eso el salmista dice: “los que te temen, me verán y se alegrarán” (119:74).

(Salmo 33:20-21)  Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él.  Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado.

. Sean avergonzados los soberbios: El Salmista dijo esto, no solamente en un sentido de la justicia de Dios, sino también por un sentido de haber sido agraviado de manera personal. Estos soberbios son aquellos que le habían calumniado . . . sin causa; por lo tanto, debían de ser avergonzados.
 “La vergüenza es para los soberbios, pues es vergonzoso el ser soberbio. La vergüenza no es para los santos, pues no hay nada en la santidad de que avergonzarse.”

Declaración…
Señor , reconozco que Tú eres mi Dios y mi Creador.  Tú nos hiciste, y no nosotros mismos.   Tus manos me hicieron y me formaron, y tú sabes qué es bueno para mí.  Por eso te pido que me des entendimiento para aprender tus mandamientos.  Sopla tu Espíritu sobre mí para hacerme entender. 

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