martes, 13 de febrero de 2018

Anhelo por la presencia del Espíritu Santo


Cantares 5:2-6......Yo dormía, pero mi corazón velaba.  Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche. Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?  Mi amado metió su mano por la ventanilla, Y mi corazón se conmovió dentro de mí.  Yo me levanté para abrir a mi amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra, que corría. Sobre la manecilla del cerrojo.  Abrí yo a mi amado; Pero mi amado se había ido, había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; Lo llamé, y no me respondió.

En este relato el esposo se fue a un lugar lejano. Era el tiempo de regresar y la esposa dormía, pero velaba. Un raro contrasté: lo espera pero, al mismo tiempo,  siente pereza  para abrir la puerta. Decide abrirle porque se conmueve al ver su insistencia. Desesperada, sale a buscarlo y… es golpeada es ultrajada y no lo encuentra, lo perdió...

¿A qué se le parece esta historia triste y decepcionante  para el amoroso esposo? … Yo se lo diré...Un día Jesús subió  a los cielos y dijo volveré. Al tardar Jesús, algunos lo esperan. A otros les agradaría que demorara un poco más. Otros no lo esperan. Otros desean que no venga, tienen un nuevo amor:  su trabajo , su casa , sus intereses personales, sus hijos, su esposa/o etc.

En el relato, la mujer se decide abrir, pero ya es tarde. El esposo se fue. Lo busca y no lo encuentra.

No sé qué sientes por Jesús, como no sé qué sientes por tu esposo o esposa. Pero una cosa te digo, además de amor, debe haber una gran pasión y no "compasión que se parece a lástima. "  Debe existir un deseo de estar con el ser amado siempre.

En la relación de esposos, si no hay intimidad, si no hay pasión, el hogar se puede perder.

Lo mismo sucede con Dios 

No se puede tratar a Dios como se trata a el esposo(a).

Tengo que soltar todo por el amor de mi vida (Dios), llegar, si es el caso, a perder todo por tenerlo a Él. !No comprendes, no entiendes!  Lo más hermoso, lo más grande es su presencia en tu vida...

No te digo que abandones a tus padres, ni a tu esposo, ni a tus hijos pero sí te digo fuertemente, abandona el pecado.... 

El Espíritu Santo de Dios estará con aquellos  que le anhelen, pero el deseo primario tuyo y mío es buscarlo con todas las fuerzas. Él desciende donde hay anhelo de El.

Declaración 

Ruego, Señor, me perdones por ofenderte. En el momento en que me buscaste, te rechacé. Hoy declaro abierto mi corazón para ti, Señor Jesús. Quiero que tu Santo Espíritu haga morada en mí. Nunca me apartaré de tu lado y cuidaré tu presencia en mí.

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