martes, 15 de septiembre de 2015

Enseñoreándose del espíritu.



Proverbios 16: 32.....Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;  y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

Si pudiéramos conquistar toda una ciudad para Cristo, hacer muchas obras sociales en ella, como hogares de rehabilitación para drogadictos, alcohólicos, hogares geriátricos,  comedores para niños de escasos recursos etc. pero si no tenemos control de nuestro espíritu, al enojarnos sin razón con mucha frecuencia, nuestro estado  espiritual no es bueno.

Vea qué tan importante es el que usted se enseñoree de su propio espíritu: " el espíritu del profeta está sujeto al profeta"  1 Corintios 14:32... Una persona que predica, que enseña, que modela a Cristo, sus aptitudes deben estar gobernadas por su propio espíritu.

Estando Jesús clavado en la cruz, su cuerpo convertido en una sola llaga de la cabeza a los pies, no clamó al padre para que guardase su cuerpo del dolor, no clamó por su alma, (el centro de sus emociones) diciéndole guárdame del resentimiento, de la tristeza, de la angustia; más bien clamó por su espíritu.

"Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró" Lucas 23:46...

Si Jesús encomienda su Espíritu al único Dios y Padre, Jehová  de los ejércitos, ¿cómo no hemos nosotros de encomendarle a Él que nos guarde, que nos enseñe, que  nos guíe?

Dice el libro de Romanos capítulo 8:1  "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte".

La única forma posible de tener un control verdadero sobre nuestro espíritu es no andar por nuestras emociones (alma) ni vivir conforme a la carne (alma).....vivir de acuerdo a la palabra de Dios es vivir conforme a su Espíritu, su palabra es Espíritu y es vida.

Invitar al Espíritu de Dios a morar en nosotros es lo que garantizará que podamos enseñorearnos de nuestro propio espíritu

"Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros".


Oración 
Padre que estás en los cielos, en tus manos encomiendo mi espíritu. Declaro el señorío de Jesucristo sobre mi  vida. Declaro que mis pensamientos están sometidos a la obediencia de su palabra. Espíritu Santo de Dios, ruego me acompañes todos los días de mi vida.

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