domingo, 16 de julio de 2017

¡Cuidado!


Jeremías 12:1...Justo eres tú,  oh Jehová,  para que yo dispute contigo;  sin embargo,  alegaré mi causa ante ti.   ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos,  y tienen bien todos los que se portan deslealmente?

Algunos cuestionamientos ofenden a Dios y nos alejan de su gracia, como estos: "¿por qué hay personas malas que le va bien en todo?”.......”¿Por qué a una persona buena le va mal?, “Me parece injusto; si Dios existe, debería ayudarles”......"En tal religión me siento bien. Ahí no me anuncian castigo ni juicio” “Es falso que después de la muerte  hay vida eterna”......."Los pastores se roban el diezmo, todo lo hacen por dinero"
“Por estas cosas yo no voy a ninguna iglesia y no soy cristiano; yo  busco Dios a mi manera”.

Debemos tener cuidado cómo hablamos de Dios, o cuando criticamos la condición buena o mala de un ser humano. Es como si dijera: "Dios, tú no sabes hacer las cosas bien" o “si tú existieras, lo harías como yo pienso”.

Una persona que esté bien económicamente, que goce de buena salud, que sonría con mucha frecuencia y esté cometiendo algún pecado, "no está bien con Dios". La condición material no tiene, en este caso, relación con la salvación de nuestra alma.

Una persona que no esté bien económicamente, que no goce de buena salud, que no sea feliz, que asista a una iglesia cristiana, necesariamente, no debe estar bien con Dios como se cree. La condición de sufrimiento y escasez no garantiza la salvación. 

Una persona que se ha arrepentido de todos sus pecados, que ha aceptado a Jesús como su salvador,  esa es hija Dios; esa está bien con Dios, ¡esa es salva! y posee promesas de Dios para su vida que son reales.

El escuchar (o leer) palabra de Dios, confiar en ella y ponerla por obra traerá el cumplimiento de estas promesas establecidas por Dios. Algunas de esas promesas son:

La Paz......Isaías 26:3 dice: ......"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera;  porque en ti ha confiado.

El sustento diario...Deuteronomio 28:5....."Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar"...nunca faltará el pan sobre tu mesa.

La sanidad de nuestro cuerpo...la palabra de Dios es sanidad para nuestro cuerpo. En Proverbios 4:20-22, se nos explica este proceso de sanidad: «Hijo mío, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo. No pierdas de vista mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón. Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud del cuerpo» La palabra hebrea traducida aquí como salud significa: medicina. Los versículos de sanidad son la medicina de Dios para su cuerpo. Por tanto, tome la medicina diaria, sea agresivo en cuanto a esto y tome su sanidad.

La prosperidad económica. Deuteronomio 28:12..."Te abrirá Jehová su buen tesoro,  el cielo,  para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo,  y para bendecir toda obra de tus manos.  Y prestarás a muchas naciones,  y tú no pedirás prestado".

Oración
Te ruego, mi Señor, me perdones toda ofensa cometida hasta este momento al cuestionar el por qué le va bien o mal a alguien, o considerar a tus siervos injustos y desleales. No apartes de mí tu gracia

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