domingo, 19 de febrero de 2017

En busca del propósito de Dios


1 Samuel 9:6.....Él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios,  que es hombre insigne;  todo lo que él dice acontece sin falta.  Vamos,  pues,  allá;  quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino.

El relato es la historia de una adversidad ocurrida en la familia de Saúl: Su padre había perdido unas asnas y Saúl se encontraba muy cómodo cuando su padre le llama y le envía a buscar lo que se le había perdido.

1 Samuel 9:3....”Y se habían perdido las asnas de Cis,  padre de Saúl;  por lo que dijo Cis a Saúl su hijo:  Toma ahora contigo alguno de los criados,  y levántate,  y ve a buscar las asnas”. Dios usó esta adversidad para mover a Saúl. 

Al estar muy cómodos parece que nos olvidáramos de Dios. Poner más "esfuerzo en cuidar las asnas" significa  que nuestras ocupaciones, nuestro oficio, en ocasiones, es más importante que buscar de Dios.

Debo preguntarme si lo que hago, por lo que me afano, está enfocado conforme a lo que Dios me llamó. ¿Será que debo dejar de "buscar las asnas" y buscar el propósito de Dios para mi vida? ¿Dejar el afán por las cosas del mundo? ¿Cambiar acaso mi mentalidad?

A Dios no se le pasa nada por alto. Él sabe de qué cosa tenemos necesidad antes de pedirle y Él hará lo necesario por suplir nuestras necesidades.

Ante la necesidad, Saúl buscó a un profeta, el cual le reveló el plan de Dios para él y su nación. Saúl pensó que toda su vida dependería de su trabajo de "cuidar asnas"  pero el propósito era otro: ser Rey de la nación más importante del mundo.

1 Samuel 9:17 dice: Y luego que Samuel (el profeta) vio a Saúl,  Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé;  éste gobernará a mi pueblo.

En el verso 20, Samuel le dice: Y de las asnas que se te perdieron hace ya tres días, pierde cuidado de ellas,  porque se han hallado.  Mas ¿para quién es todo lo que hay de codiciable en Israel,  sino para ti y para toda la casa de tu padre?

Saúl se creía insignificante. En ocasiones, todos somos así. Pensamos que no servimos para otra cosa que lo que hacemos a diario, siendo que somos hijos de Dios, el cual nos tiene reservados para cosas grandes y gloriosas. La mentalidad del reino nos hace sentir importantes. Siendo de gran estatura, Saúl se sentía pequeño...Tú eres muy importante para Dios...


Oración
Padre que estás en los cielos, te pido perdón por todo el tiempo en que estuve alejado de ti. En mi afán de buscar mi sustento, no pensé en ti. Me arrepiento y te suplico me reveles cuál es tu propósito, tu voluntad para mi vida

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