sábado, 18 de febrero de 2017

No os conforméis


Romanos 12:2......No os conforméis a este siglo,  sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,  para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,  agradable y perfecta.

El Señor nuestro Dios nos alienta a no conformarnos al presente siglo, es decir a lo que nos rodea: el pecado, los afanes, el sistema que nos rodea. Dice que debemos transformar nuestro entendimiento.

Todo lo que entendemos o sabemos es porque alguien nos lo ha enseñado, porque lo estudiamos o por Dios que nos hace entender lo correcto, lo justo.

"Transformaos" tiene que ver con un cambio, una metamorfosis voluntaria en nosotros, donde seamos los de la iniciativa del cambio, los que deseemos el cambio. Por ejemplo, salir del alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, o cualquier atadura pecaminosa, o de alguna enfermedad.

2 Corintios 10:5 nos enseña que lo primero que deberíamos hacer es derribar lo que ya estaba construido en nuestra mente: "derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios".

Es posible que en nuestra mente existan errores implantados con relación a Dios que no nos permiten disfrutar lo que Él nos ha entregado como, por ejemplo, la salud. No es la voluntad del Señor que estemos enfermos sino sanos. Algunas personas dicen estoy enfermo porque es la voluntad de Dios, lo cual es falso, "por las llagas de Jesús hemos sido sanados" (Isaías 53:5).

También la escritura nos enseña  "y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo". Hay pensamientos que nos conducen a pecar pero si usted los lleva a la obediencia de lo que dice la palabra de Dios, No tendrán poder sobre usted. Por ejemplo, en su mente hay un pensamiento que lo conduce al adulterio, la palabra de Dios le dirá "los adúlteros no entrarán en el reino de los cielos".

1 de Corintios 2:16 nos enseña que podemos tener la mente de Cristo. Esto se logra por la acción del Espíritu Santo de Dios que está dispuesto a enseñarnos. 1 Corintios 2:12 dice: "Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios,  para que sepamos lo que Dios nos ha concedido".

Recuerda, el primer paso para salir de una enfermedad y de una condición de pecado es no conformarse.

Oración
Señor, hoy renuncio, en el nombre de Jesús, a toda enfermedad que aflija mi cuerpo. No la acepto, pues tu perfecta voluntad es mi sanidad. Renunció a todo pensamiento o deseo que me conduce a pecar. Propongo  huir del pecado y acercarme a ti. Tú eres Jehová mi Dios y mi Padre

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