martes, 14 de febrero de 2017

Quemando el arado


1 Reyes:19-21 ........Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.

Dios no hace acepción de personas. Cada ser humano es llamado por Dios, primero que todo, para ser libre del pecado y de las garras del enemigo. Solo hay dos posiciones: o eres hijo de Dios o eres hijo de diablo.

Segundo, luego que la persona es libre, ésta debe tomar decisiones espontáneas; una de ellas: caminar al pie de un maestro o tutor que le enseñe la palabra de Dios. Tú no puedes hacer parte del reino de Dios y ser un ignorante de su palabra y de sus propósitos pues caerías nuevamente en lo que antes hacías.

Lo tercero es abandonar todo aquello que te impide caminar con Dios, que te impide servir a sus propósitos. aunque el oficio de Eliseo no era pecaminoso, es un ejemplo de "alguien" que consideró dejarlo todo por seguir y servir a Dios.

Dejar una relación adúltera por seguir a Cristo Jesús es como matar  los bueyes y quemar el arado. Si Eliseo hubiera querido regresar a su oficio, no hubiera encontrado sus herramientas de trabajo pues ya no existían.

No es tanto el que abandones el pecado, como el que renuncies a él. Al no existir ese pecado, te será fácil nunca caer en él.

La Biblia dice en Gálatas 5:19-21 "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios".

Hoy es el día en que puedes comenzar una nueva vida siguiendo estos sencillos pasos: primero, acepta a Jesús como tu señor y salvador. Segundo, renuncia a todo tipo de pecado, lo cual será una manifestación de arrepentimiento sincero,  y tercero, sigue los pasos de tu maestro Jesús el hijo de  Dios.

Oración
Señor Jesús, gracias por tender tu manto sobre mí. Hoy decido seguir tus pasos. Renunció a toda forma de pecado, y a todo pacto hecho con cualquier ser que ofende a Dios. Ruego me perdones Señor y me recibas como tu hijo

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