jueves, 19 de octubre de 2017

La soberbia


Salmo 19: 12....... ¿Quién podrá entender sus propios errores?  Líbrame de los que me son ocultos.  Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mi entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.  Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
              
La soberbia es el deseo de ser preferido, más que los demás. La soberbia, mis hermanos, es sinónimo de: orgullo, altivez, arrogancia, y vanidad. Se define como la sobre valoración del yo.

También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás.                                

El orgullo se define como aquella persona que se envanece a si misma, olvidando a sus semejantes y la arrogancia es el excesivo orgullo de una persona en relación consigo misma.                                                       

Una persona arrogante tiende a exagerar, en general, su propia importancia. Una persona arrogante en extremo normalmente intentará echar por tierra los puntos de vista y opiniones de las otras personas, con el objetivo de situarse por encima de éstas.                                         

La vanidad es la excesiva confianza y creencia de la propia capacidad y atracción, muy por encima de otras personas y cosas. La vanidad es el orgullo basado en cosas vanas. Es una forma de idolatría en la que una persona rechaza a Dios piensa que no lo necesita
                         
Sabe usted quien es así: El diablo. Dice Isaías 14:11 "Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán. !!Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.     

La rebeldía, entonces, es consecuencia de la soberbia y ésta, a su vez, es consecuencia del egoísmo..., de amarse a sí mismo; por eso está escrito: Lucas 9: 23 Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame”.

Así como para ayudar a un alcohólico o a un drogadicto, necesitamos que ellos reconozcan lo que son, para ayudar a un pecador necesitamos que él reconozca que es un pecador y para ayudar a un rebelde necesitamos que reconozca también su rebeldía; al reconocerlo, vendrá la humillación y el arrepentimiento y sólo entonces el perdón de Dios a esos pecados de rebeldía.

Oración
Señor, te ruego, en el nombre de tu hijo Jesús, quien tomó mi lugar en la cruz, y derramó su sangre por causa de mis pecados, "lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque reconozco mis rebeliones”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario