miércoles, 7 de diciembre de 2016

Dia 337 Fructificad y multiplicaos



Génesis 1: 27........ Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos

La primera bendición que Dios dio al hombre es que fuera fructífero, que fuera el señor y dueño de lo creado por Él; para ello le dio, además, una compañera.

Dice Dios en 2 Corintios 9:10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

El Señor no sólo nos provee el alimento; también nos da la semilla para que la sembremos y que ésta, a la vez, se multiplique cien veces más. La persona que ni siembra ni pone a producir lo que Dios le ha dado no disfrutará de las bendiciones que Dios le ha prometido y Dios no se agradará de él.

Relata Jesús en la parábola de Lucas 19:13: "Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo.” En el verso 15 dice “....Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.”

“Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.

Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo;  porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.

Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.

Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

Declaración
Gracias, Señor, por darme el pan de cada día y la semilla para sembrar. Prometo administrar bien los recursos y dones que me has entregado. Sembraré y cosecharé de ello, y te daré la primicia de lo que recoja.

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