jueves, 8 de diciembre de 2016

Dia 338 Una iglesia que ora e ntercede



Esther 3: 8-9......Y dijo Amán al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y distribuido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no guardan las leyes del rey, y al rey nada le beneficia el dejarlos vivir. Si place al rey, decrete que sean destruidos; y yo pesaré diez mil talentos de plata a los que manejan la hacienda, para que sean traídos a los tesoros del rey.

La historia es la de Mardoqueo un judío esclavo del rey de Persia en tiempos difíciles. El adoptó como hija a una sobrina huérfana llamada Ester. Esta sobrina fue elegida por el rey  Asuero, entre las muchachas doncellas que le presentaron, para que fuera reina sin saber que era una esclava judía.

Por aquel entonces, un tal Amán, un hombre perverso, fue nombrado el segundo en poder después del rey. Todos los presentes, menos Mardoqueo, se postraban a su paso cuando entraba en el palacio real, por lo que Amán se indignó contra él. Enterado de que era de raza judía, dictó un decreto para que todos los judíos fueran ejecutados. Amán no sabía que la reina era judía.

Cuando lo supo Mardoqueo, en señal de dolor y tristeza rasgó sus vestiduras, se vistió con ropas bastas y se puso ceniza en la cabeza. Después hizo llevar a Ester el decreto de Amán, rogándole que invocara al Señor e intercediera ante el rey a favor de su pueblo.

El problema era que Ester, no podía presentarse ante el Rey sin ser convocada por él, pues podía morir.

Dice el libro de Esther 4:16 "Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca."

Pero, luego de tres días de oración y ayuno, vistió sus mejores galas y se atrevió a presentarse ante el rey   Asuero, y halló  gracia.

Ester habló y le pidió su propia vida, como judía que era, y la vida de su pueblo, ya que estaban condenados al exterminio por orden de Amán… El rey, al tener conocimiento de ello, montó en cólera y furioso ordenó la muerte de Amán, que fue ejecutado en la misma horca que éste había mandado alzar para Mardoqueo.

Actualmente, hoy, como en el pasado, hay un pueblo diferente en esta ciudad, y  también esparcido por todo el planeta, que no hace lo que hacen los demás: no se inclina ante imágenes, ni dioses falsos, ni cumple con las leyes del pecado y de la carne, y no obedece al diablo.

Por lo cual, un "Amán" tratará de destruirlo, pero siempre habrá una persona como Esther orando e intercediendo para derribar esos decretos. Esa Esther es la iglesia de Jesucristo que clama y gime, ora y  ayuna por su pueblo. Bueno sería que hicieras parte de esa Iglesia que, como Esther, intercede.

Declaración

Padre, clamo, en el nombre de tu hijo Jesucristo, para que cada día se agreguen más hombres y mujeres a los grupos de oración e intercesión en las iglesias cristianas; que con su oración derriben los decretos de maldad lanzados por el diablo contra los jóvenes y niños de mi ciudad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario