domingo, 18 de junio de 2017

Pide sabiamente


Santiago 4: 1-2........Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Si usted dice ser hijo de Dios, es que usted se arrepintió de todos sus pecados y cree que Jesús, el hijo de Dios, murió derramando su sangre por el perdón de tus pecados y tomando tu lugar en la cruz.

Al ser un auténtico hijo de Dios, tienes unos derechos; uno de ellos es que Jehová será tu proveedor y todo lo que pidieres en el nombres de Jesús, creyendo, lo recibiréis.

Nuestro Señor Jesús dijo: "Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis". Mateo 21:22

Mateo 7:7 dice: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá."

1 Juan 3:22 dice "y todo lo que pidamos lo recibimos de Él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de Él"

Hay ciertas condiciones para recibir lo pedido y hay causas por las cuales no recibimos nada.

Si nos ponemos de acuerdo con otro creyente en algo correcto, dice Mateo 18:19, "Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos."

Santiago (inspirado por el Espíritu Santo) dice que si tú codicias y tienes envidia, no obtendrás nada, a pesar de que te esfuerces, porque sólo obtendrás lo que tú deseas cuando no seas codicioso, y cuando no tengas envidia.

Tampoco recibiremos a pesar de pedir, si lo hacemos egoístamente: "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites." (Santiago 4:3).

Declaración

Gracias Señor por ser mi proveedor. Declaro que no codiciaré los bienes de mi prójimo, ni lo envidiaré. No pensaré sólo en mi bienestar; tendré en cuenta a quienes me rodean  y me pondré de acuerdo con mis hermanos en la fe.

 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario