domingo, 21 de agosto de 2016

Día 232 El hermano Demas



2 Timoteo 4:9....... Procura venir pronto a verme, porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica.

Demas  había sido un discípulo de Pablo. Los discípulos de un pastor son como hijos. Un padre siempre espera el que sus hijos se afirmen en el Señor, que cada día le conozcan más y esperan, de acuerdo a la promesa de Dios, el que ellos continúen la obra de Dios después de su muerte, que sean la continuación de su ministerio.

Cada discípulo que llega a una congregación es una esperanza de crecimiento para ella, de retoño, de prolongación, de continuación. 

El pastor cree a la promesa de Dios cuando dice en Hechos de los apóstoles: 2: 46:
 “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos."

El pastor, igual que el apóstol Pablo, espera que, en los momentos difíciles, él discípulo sea como Aarón y Hur que  cuando Moisés se cansaba, ellos le sostenían los brazos.

Dice Éxodo 17:12….”Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.”

El apóstol Pablo nombra a Demas, que había sido su colaborador, su ayudante, su compañero de milicia, que había trabajado al lado de hombres de Dios. Pablo dice: 

“Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo…” (2 Timoteo 4:10).
El dolor más grande de Dios es cuando uno de sus  hijos se pierde a causa del pecado. Este fue el mismo dolor de Jesús al ir a la cruz y es lo que experimentó el apóstol Pablo en la prisión.

El apóstol Juan dice: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo” (1 Juan 2:15). El que ama el mundo no puede permanecer para siempre. La Biblia dice: “Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2:17)

Declaración

Permaneceré fiel a mi Dios y a mi Rey (Jehová es su nombre). Seré fiel a su palabra y a sus ministros que él colocare para discipularme, (mientras ellos se guarden en santidad), Seré su apoyo y levantare sus manos en los momentos difíciles

Rafael Olaciregui
Centro Cristiano de Colombia
http://centrocristianodecolombia.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario