martes, 22 de marzo de 2016

Promesa día 82 Seremos salvos por su gracia


Efesios 2:7.......Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.


La promesa de la salvación es una  gracia, es un regalo, es un perdón inmerecido. El más agraviado que es Jesús decide, estando clavado en la cruz, perdonar y decirle a su padre: "perdónalos no saben lo que hacen"........Eso es gracia.

Jehová, El padre, decide, a causa del mal que le hicieron a su hijo, devolverle a usted un esposo o esposa arrepentido, transformado en una nueva criatura; a los hijos abandonados por los padres, devolverles el cariño de sus padres; a los que le han robado en los negocios, en las empresas, decide devolverles con intereses todo lo que han perdido.....Esto es gracia de Dios para los hombres.

La gracia es el favor inmerecido que Dios nos regala o nos otorga, sin que tengamos mérito alguno. Es el favor de Dios hacia el hombre, que el hombre no merece, ni lo gana, ni puede  trabajar por él en manera alguna. La palabra gracia se define también como “bondad inmerecida” (el sorprendente amor y bondad para con quienes no lo merecen en absoluto).

El tiempo de la gracia de Dios para los hombres empezó el día que Jesús entregó su cuerpo y murió en la cruz tomando el lugar de todo los pecadores y finalizará el día que él regrese por la iglesia, lo cual nadie sabe, pero hay señales de su venida.
Estamos en un periodo de gracia, el cual un día terminará, y por lo cual hay que hacer provisión. 

Cuando anuncian un huracán, las personas compran alimentos, lámparas, medicinas, se proveen de agua y se meten en un refugio.

Si usted cree a la palabra, usted deberá proveer los medios  para subsistir cuando termine la gracia de Dios. Finalizada ésta, el periodo que viene es peor que el más grande de los huracanes y terremotos juntos.

Esos medios son: arrepentimiento de sus pecados hoy, y no mañana, caminar en Santidad, y consagración. Usted ya comprende, se trata de vivir apartado para Dios y servirle, ganar a otros para su reino.

Declaración 
Señor Jesús, yo creo que, siendo un pecador que merecía un castigo, la condenación eterna, tú te entregaste por mí, soportando en tu cuerpo el castigo que yo merecía. Estaré eternamente agradecido porque, por tu gracia, he alcanzado salvación eterna .

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